La Segunda Seguros: La tecnología y las coberturas para el campo

En la jornada organizada por ADIRA en la 138° Exposición Rural, se analizó el presente y el futuro de los seguros ganaderos, las coberturas paramétricas y más.


En la jornada organizada por ADIRA en la 138° Exposición Rural, se analizó el presente y el futuro de los seguros ganaderos, las coberturas paramétricas y más.



Este fue uno de los conceptos que dejó la jornada organizada por ADIRA en la 138° Exposición Rural, donde se analizó el presente y el futuro de los seguros ganaderos, las coberturas paramétricas y la importancia de la articulación público-privada para fortalecer la producción agropecuaria.

La Segunda Seguros participó de la jornada "Resiliencia para el nuevo ciclo ganadero: el rol del seguro en la gestión estratégica del riesgo para la expansión del sector", organizada por ADIRA (Aseguradoras del Interior de la República Argentina) en el marco de la 138° Exposición Rural de Palermo. El encuentro reunió a referentes del sector asegurador, productores, especialistas y funcionarios para debatir cómo construir herramientas que permitan potenciar la producción agropecuaria frente a un escenario de riesgos cada vez más complejo.

La actividad se desarrolló luego de la firma de las Actas Acuerdo que renovaron el Convenio Marco de Cooperación entre la Superintendencia de Seguros de la Nación y la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, oportunidad en la que también se presentó la nueva resolución sobre Seguros Paramétricos, una iniciativa destinada a agilizar el desarrollo de soluciones innovadoras para la gestión de riesgos productivos y climáticos.

En diálogo con diferentes medios, Carlos Comas, Gerente de Riesgos Agropecuarios de La Segunda Seguros, destacó que el actual contexto ofrece una oportunidad para seguir fortaleciendo la relación entre el seguro y el sector agropecuario.

"Hoy tanto la agricultura como la ganadería atraviesan un escenario favorable. Hay buenos precios, apertura de mercados y una campaña que comenzó con buenas perspectivas. Pero existe un factor que no podemos manejar: el clima. Frente a ese escenario, estar bien asegurado es una de las mejores decisiones que puede tomar un productor."

Comas explicó que los pronósticos climáticos obligan a prepararse para una mayor frecuencia de tormentas, granizo e inundaciones, por lo que el seguro debe consolidarse como una herramienta de gestión y no únicamente como una respuesta frente a un siniestro.

Al ser consultado sobre la nueva normativa sobre seguros paramétricos, que permitirá acelerar el lanzamiento de nuevos productos, Carlos Comas señaló que "para nosotros esta resolución es muy importante porque aporta la agilidad que el mercado necesita. Hasta ahora desarrollar un seguro paramétrico podía demandar hasta dos años. Cuando el producto estaba listo, muchas veces la necesidad del cliente ya había cambiado. Con este nuevo esquema podremos responder mucho más rápido y ofrecer soluciones para productores, aglutinadores, exportadores y toda la cadena agroindustrial."

En ese sentido, remarcó que la tecnología será determinante para el futuro del seguro agropecuario.

"Estoy convencido de que el seguro agrícola será cada vez más un seguro de precisión. La tecnología nos permite medir mejor los riesgos, desarrollar productos más específicos y construir coberturas adaptadas a las verdaderas necesidades de cada productor. Hoy es el principal aliado que tiene el seguro."

Durante la jornada los referentes de las compañías coincidieron en la necesidad de ampliar la matriz de coberturas del mercado argentino, históricamente concentrada en el seguro de granizo, incorporando soluciones multirriesgo y nuevas herramientas para la actividad ganadera.

Allí, destacaron la interacción público-privada y recordaron las experiencias muy positivas con los programas multirriesgo impulsados por los gobiernos de Córdoba, Chaco y, recientemente, de Entre Ríos y señalaron que ese es el camino: “diversificar los riesgos cubiertos para que el productor esté mejor preparado frente al cambio climático y pueda seguir invirtiendo y produciendo."

Por su parte, Fernando Fazioli, Jefe de Desarrollo de Productos y Soluciones GIS de La Segunda Seguros, durante su exposición en el panel señaló que el seguro ganadero representa una de las mayores oportunidades de crecimiento para el mercado asegurador argentino.

"Argentina posee uno de los rodeos bovinos más importantes del mundo y, sin embargo, el nivel de aseguramiento sigue siendo muy bajo. Para nosotros el seguro ganadero es un gigante dormido con un enorme potencial de desarrollo."

Fazioli explicó que la evolución del seguro ganadero pasa por abandonar modelos estandarizados y diseñar coberturas específicas para cada sistema productivo, en conjunto con médicos veterinarios especialistas.

Asimismo, destacó el papel creciente de la información y la tecnología en la evaluación del riesgo.

"Hoy los datos son tan importantes como el capital. La trazabilidad, los sistemas de información geográfica y la identificación electrónica de los animales nos permiten conocer mejor los riesgos, mejorar la suscripción y desarrollar coberturas cada vez más precisas."

La jornada organizada por ADIRA y que contó con el acompañamiento de la Asociación Argentina de Compañías de Seguros (AACS), el Centro de Investigaciones para el Desarrollo del Seguro (CIDeS), Agroinnova y La Rural, dejó en evidencia que el futuro del seguro agropecuario pasa por el trabajo colaborativo entre el sector público, las aseguradoras, el sistema científico y los productores, impulsando soluciones que permitan administrar mejor los riesgos derivados del cambio climático, fortalecer el acceso al financiamiento y brindar mayor previsibilidad a una actividad estratégica para el desarrollo del país.

El encuentro reafirmó, además, un concepto compartido por todos los participantes: cuando el productor sabe que detrás de cada inversión existe un sistema asegurador preparado para acompañarlo frente a un evento inesperado, puede producir, innovar y crecer con mayor confianza, consolidando un círculo virtuoso entre el campo, el mercado asegurador y el desarrollo económico argentino.