Las reaseguradoras globales comenzaron 2026 “con un excelente nivel de capital”, pero la guerra en Oriente Medio provocará “pérdidas considerables” en este sector, afirma S&P en un informe en el que analiza este mercado tras el estallido del conflicto.
Las reaseguradoras globales comenzaron 2026 “con un excelente nivel de capital”, pero la guerra en Oriente Medio provocará “pérdidas considerables” en este sector, afirma S&P en un informe en el que analiza este mercado tras el estallido del conflicto.
Esta situación convive con el notable aumento de los precios de los seguros marítimos y de transportes o incluso de la retirada de cobertura al tránsito por el estrecho de Ormuz.
La agencia de calificación apunta que “la exposición directa de activos de las reaseguradoras globales a Oriente Medio es limitada y su adecuación de capital es lo suficientemente sólida como para mitigar el riesgo potencial de deterioro de la calidad crediticia derivado del conflicto”.
S&P llega a esta conclusión tras analizar las diecinueve principales reaseguradoras globales, entre las que se encuentran la alemana Munich Re y la suiza Swiss Re.
La otra cara de la moneda es que el conflicto “producirá pérdidas aseguradas considerables y que podría tener implicaciones de gran alcance para el sector reasegurador”.
S&P añade, no obstante, que la magnitud y el impacto final en las reaseguradoras siguen siendo muy inciertos en este momento y dependerán en gran medida de la duración, la escala y la evolución del conflicto. “Dada la inestabilidad de la situación, la evolución de las pérdidas podría extenderse durante semanas o incluso meses”.
El impacto será mayor en algunas coberturas de reaseguro que están expuestas a una mayor volatilidad y posibles pérdidas.
La tensión bélica dispara el precio de los seguros marítimos y de transportes
Es el caso de las marítimas, donde las aseguradoras ya han comenzado a cancelar la cobertura de riesgo de guerra aplicable a la zona del conflicto, incluido el golfo Pérsico y aguas adyacentes.
También se verán lastradas las coberturas de aviación, energía, violencia política, terrorismo y ciberseguridad. La lista se completa con la exposición a daños en las zonas afectadas y las pólizas que cubren la interrupción de la cadena de suministros o del comercio.
“La considerable fortaleza de capital” con la que cuentan las reaseguradoras está respaldada por un sólido rendimiento del negocio y de ingresos por inversiones”, señala el informe, que añade que las diecinueve entidades analizadas tienen un exceso de capital del 11% en el escenario de mayor estrés, según los datos de 2024, pendientes de actualizarse en 2025, algo que ocurrirá en las próximas semanas, momento en que S&P prevé que este exceso aumente.
El capital global de reaseguro alcanzó una cifra récord de 760.000 millones de dólares en septiembre de 2025, según Aon.
Entre las diecinueve principales reaseguradoras que han presentado sus resultados de 2025, las ganancias han sido sólidas, con ratios combinadas (peso de la siniestralidad y los gastos de explotación) cercanas al 90% y una rentabilidad récord, apunta S&P. (Press Reader)