La Justicia de Río Negro sentenció a 3 años de prisión en suspenso para Mauricio Javier Atencio Krause, pero no irá preso. Se comprobaron una serie de fallos en la intervención que le provocaron al menor un daño cerebral.
La Justicia de Río Negro condenó a tres años de prisión a Mauricio Javier Atencio Krause, el anestesista que se distrajo con su teléfono celular durante una intervención médica y provocó la muerte de Valentín Mercado Toledo, un niño de 4 años.
La sentencia fue informada este martes por el juez Emilio Stadler en la sala 5 de los Tribunales de la ciudad rionegrina. Además de la pena de cárcel, el fallo dispuso la inhabilitación para ejercer la medicina por un período de siete años y seis meses.
Según informó el medio local Todo Noticias Roca, durante el juicio se probó el hecho de mala praxis ocurrido en el marco de una cirugía programada, cuando una serie de fallas en el control anestésico provocaron una deficiente oxigenación que derivó en un daño cerebral irreversible en el niño, quien falleció tiempo después.
A lo largo del debate oral, la fiscalía y la querella señalaron que Mauricio Javier Atencio Krause incumplió los deberes propios de su función al no mantener una vigilancia continua del paciente, no advertir de manera oportuna la obstrucción del tubo endotraqueal y alejarse del control permanente en un momento crítico de la intervención quirúrgica.
Para el tribunal, esa conducta fue determinante en el desenlace fatal y constituyó una violación al deber objetivo de cuidado, uno de los elementos centrales para encuadrar el hecho como homicidio culposo.
Si bien la condena es de ejecución condicional, por lo que el anestesista no cumplirá prisión efectiva, deberá respetar pautas de conducta durante el período establecido, entre ellas la presentación periódica ante la Justicia y la prohibición de cometer nuevos delitos. El incumplimiento de estas obligaciones podría derivar en la revocación del beneficio y la ejecución efectiva de la pena.
Para saber el origen del grave caso de negligencia que provocó la tragedia, hay que remontarse al 11 de julio del 2024, en el Sanatorio Juan XXIII de General Roca. Valentín había ingresado para una operación de hernia diafragmática, una cirugía que los médicos habían calificado como "menor" y de rutina.
No obstante, lo que se esperaba que sería un breve procedimiento, derivó en la muerte del menor, quien sufrió una encefalopatía hipóxico-isquémica (falta de oxígeno en el cerebro) que le provocó la muerte cerebral. (Cronica.com.ar)