Al cierre del 31-12-2025, el sector exhibe un desempeño general satisfactorio: las primas evolucionan por encima de los niveles de inflación vigente.
El mercado argentino de seguros de caución continúa transitando una etapa de recuperación sostenida, consolidando a paso firme los puntos de participación perdidos durante el recesivo ejercicio 2024-2025. Al cierre del 31-12-2025, el sector exhibe un desempeño general satisfactorio: las primas evolucionan por encima de los niveles de inflación vigente y los balances, en términos generales, muestran resultados superavitarios, con un menor impacto financiero negativo derivado del menor ajuste por inflación respecto del período anterior.
En materia de liderazgo, no se registran alteraciones significativas en las posiciones de mercado. El ranking continúa encabezado por Fianzas y Crédito (#1) con $12.429 MM en primas emitidas netas, seguida por Afianzadora (#2) con $10.329 MM y ACG (#3) con $9.616 MM. En un escenario caracterizado por la superabundancia de oferta —hay más de 80 compañías operando en el ramo—, estas tres entidades concentran cerca del 24% del total de primas, evidenciando una estructura del sector donde el liderazgo sigue fuertemente definido.
El Top 10 se completa con Crédito y Caución, Prudencia, Premiar, Alba, Berkley, Woranz y Sancor, en un mercado que combina concentración en la cúspide con amplia dispersión en el resto de los participantes.
Desde el punto de vista técnico, la siniestralidad presenta un fenómeno digno de atención. Si bien aumentó la cantidad de reclamaciones —principalmente de perfil asegurado privado— marca un nivel de frecuencia poco habitual en el nicho afianzador argentino, aunque la intensidad de los siniestros se mantiene controlada. Este comportamiento sugiere el inicio de una nueva etapa sectorial, con un proceso de transición que redefine el perfil del asegurado y exige mayores estándares de análisis, suscripción y seguimiento de los tomadores.
La progresiva reducción de la nominalidad inflacionaria impone un cambio cultural profundo. Durante años, la distorsión inflacionaria permitió, en muchos casos, disimular ineficiencias operativas y desvíos técnicos. El nuevo contexto demanda mayor disciplina técnica, eficiencia en costos y prudencia en la gestión del riesgo. La rentabilidad ya no podrá descansar en efectos macroeconómicos favorables, sino en la calidad de gestión.
Hacia adelante, el escenario económico continuará mostrando claroscuros. Persisten sectores comprometidos en términos de supervivencia, mientras otros nichos dinámicos impulsan la nueva matriz productiva argentina, tan heterogénea como desafiante. En este contexto, el mercado de fianzas enfrenta una oportunidad histórica: consolidar su profesionalización, fortalecer su presencia en las relaciones contractuales entre privados y adaptarse a una realidad donde la gestión del riesgo vuelve a ocupar el centro de la escena.
La recuperación está en marcha, pero los protagonistas de lo que viene claramente son otros.
Mariano Nimo
CEO Afianzadora